Todos los días recorremos la ciudad. En solo cuestión de segundos pasamos de ser usuarios de transporte público a peatones o de peatones a conductores. Consideramos clave ser conscientes de los
riesgos y peligros a los que estamos expuestos y saber cómo actuar frente a ellos para así, reducir al
máximo las posibilidades de que algo malo nos suceda.