Perfilado de sección




    • CULTURA PREVENTIVA EN JUEGO

      ¿Quién dijo que aprender sobre prevención no puede ser una experiencia divertida?
      La “gamificación” se abre paso como herramienta para lograr aprendizajes más efectivos, memorables y motivadores en nuestros equipos.

      La gamificación en seguridad laboral propone una nueva forma de aprender y comprometerse con la prevención: más activa, participativa y cercana. Ya no se trata solo de leer protocolos o asistir a largas charlas, sino de vivir experiencias que simulan riesgos reales, estimulan la toma de decisiones y generan aprendizajes memorables. 

      A continuación, te compartimos algunas de las formas más comunes en las que esta tendencia ya se está aplicando:

      Simulaciones inmersivas
      Propuestas como los espacios virtuales en 360° o de realidad aumentada permiten recrear entornos de trabajo con riesgos reales. Los participantes deben identificar peligros, actuar ante emergencias o resolver problemas en tiempo real, sin exponerse físicamente, pero aprendiendo de forma práctica.

      Evaluación con trivias y desafíos
      Juegos de preguntas, trivias y desafíos interactivos permiten evaluar cuánto saben los equipos sobre prevención de una manera ágil y atractiva. En lugar de exámenes tradicionales, las dinámicas lúdicas resultan una buena alternativa para detectar conocimientos sólidos, identificar posibles vacíos y reforzar conceptos clave de forma inmediata y motivadora.

      Juegos presenciales que dejan huella
      Dinámicas en equipo, juegos de piso, circuitos de prevención o competencias temáticas son ejemplos de experiencias presenciales que combinan aprendizaje y espíritu lúdico. Estas propuestas fomentan la participación activa, el trabajo colaborativo y el intercambio entre áreas. Además de reforzar conceptos clave de seguridad, funcionan como verdaderos hitos dentro de la organización, ayudando a instalar la cultura preventiva de manera vivencial, memorable y positiva.

      Estas experiencias no solo hacen que la formación en seguridad sea más atractiva; también generan mayor implicación, permiten un aprendizaje seguro, mejoran la retención de conocimientos y ofrecen retroalimentación inmediata. Pero, sobre todo, ayudan a fortalecer una cultura preventiva viva, participativa y compartida.

      ¡Animate a incorporar el juego en tu gestión en prevención y observá cómo tus equipos se comprometen y aprenden de una manera totalmente nueva!


      Fuente: 

      Interempresas

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